Algunos días son simplemente infernales, o mi sábado menos favorito

Así que….

Había sido un viernes pésimo. El peor de mi breve estancia física.  Me azotaron, me obligaron a llevar un pesado trozo de madera por toda la ciudad, me volvieron a azotar, luego me clavaron en una cruz y, como si eso no hubiera sido suficiente, me apuñalaron en las costillas con una lanza para ver si había disfrutado o no de la experiencia. No lo había hecho, pero papá se había negado a echarme una mano. Luego me habían bajado de la cruz, rociado con hierbas, envuelto en lino y sellado en una cueva fría y húmeda. Al menos estaba bastante seca. Un infierno de lugar para despertar, pero de hecho, el infierno fue donde me desperté, muy temprano al día siguiente, creo que fue poco después de la medianoche. Por alguna razón les gusta la medianoche allá. ¡Hacía muchísimo calor! No es el lugar idóneo para descansar después de un día desgarrador. Sin embargo, había gente interesante allá, de hecho, casi todos los que habían vivido (excepto los pocos que papá había teletransportado al penthouse), estaban allá.

Lucifer, el antiguo dios romano de la luz y la verdad, estaba allá quejándose de que lo estaban transfigurando en el fiscal de papá, Shaitan. Un grupo de sirvientes viejos y desechados de papá también estaban allá preguntándome cuánto tiempo iba a durar la eternidad. Hice todo lo posible por ignorarlos (lo cual no fue fácil). Adán y Eva estaban allá también, por supuesto, con toda su progenie, que, bueno, incluía a todos. Caín y Abel se habían reconciliado, todo había sido un malentendido pues nadie sabía acerca de la muerte en ese entonces. A papá se le había olvidado de explicar qué era y cuán definitiva era, o quizás, por razones propias, no quería que supieran, había estado muy molesto.

Por alguna razón, todos sintieron que yo estaba allá para salvarlos pero realmente no tenía ninguna intención de quedarme. Tampoco estaba muy emocionado de regresar a la superficie después de la semana que había tenido, pero evidentemente, antes de que papá me dejara regresar a casa, tengo que terminar una sentencia de cuarenta días, hacer un montón de promesas vagas, etc. Pero después de eso, definitivamente no regresaré, no importa lo que esperen.

Tenía una sed, perdón por el juego de palabras, infernal, pero allá no se podía beber vino a ningún precio, solo agua sucia hirviendo, mezclada con azufre y el olor omnipresente de huevos podridos. Por alguna razón, tengo que quedarme hasta después de que se complete el sábado. Se sentirá como más de un día, ¡déjame decirte! Al menos tres.

¿Quién puede entender los caminos inescrutables de papá? Confieso que yo no puedo. Le encanta ser misterioso y nunca dice las cosas directamente. Es difícil saber lo que quiere lo cual causa muchos problemas porque ¡odia cuando no se sale con la suya! Recuerdo cuando hizo estallar una ciudad y luego convirtió en piedra de sal a una de sus seguidoras por haber dado media vuelta para ver qué pasaba, y luego, un rato después, inundó todo el mundo durante cuarenta días y cuarenta noches. Parece que le gusta el número cuarenta. Me metió en el desierto una vez durante cuarenta días y cuarenta noches para ver si verdaderamente podía contar conmigo, pero después de un tiempo, me quedé en blanco.

De todos modos, tengo un tiempo que matar aquí antes de que me dejen salir, así que creo que circularé, tal vez charlaré con Lucífero para conocer su versión de los hechos con papa. Eso debería durar un buen tiempo.

¡¡¡Ay!!! esto arde muchísimo.

_______

Iba a escribir esto usando un nombre falso, muy popular en ese entonces, tenía en mente atribuírselo a Don Rickles (no era fanático del protagonista), pero, diablos, papa tiene a Santa Claus trabajando para él, así que ya lo sabe todo. Entonces, … aquí va nada. Espero que “papá” haya desarrollado un sentido de humor.  © Guillermo Calvo Mahé; Manizales, 2021; todos derechos reservados.  Permiso para compartir con atribución.

Guillermo Calvo Mahé es escritor, comentarista político y académico residente en la República de Colombia. Aspira ser poeta y a veces se lo cree.  Hasta el 2017 coordinaba los programas de Ciencia Política, Gobierno y Relaciones Internacionales de la Universidad Autónoma de Manizales. Tiene títulos académicos en ciencias políticas, derecho, estudios jurídicos internacionales y estudios de lingüística y traducción.  Puede ser contactado en guillermo.calvo.mahe@gmail.com y gran parte de su escritura está disponible a través de su blog en http://www.guillermocalvo.com.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out /  Change )

Google photo

You are commenting using your Google account. Log Out /  Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out /  Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out /  Change )

Connecting to %s